Abogados y Economistas

10·12·2018

Un piso turístico en mi escalera

Artículo publicado por Montse Martínez en el Diari de Tarragona - Montse Martínez Bastida

Ciudades como Tarragona o Barcelona, que son un foco de atracción de visitantes, han visto proliferar en los últimos años los pisos turísticos; lo que legalmente se conoce como alquiler temporal. Se trata de viviendas dedicadas a estancias por un periodo inferior a 31 días; y en ellas, con tanto trajín de inquilinos, es habitual que surjan conflictos vecinales cuando un propietario decide convertir su piso en apartamento turístico. ¿Pueden los vecinos oponerse a este uso?

Hasta la fecha había bastante polémica y resoluciones judiciales diferentes, pues estamos de nuevo frente a una situación en la que hay un choque de dos derechos individuales: por una parte, el uso de un piso como apartamento turístico es un derecho del propietario, siempre que cumpla unos mínimos requisitos legales y haga el trámite correspondiente en su ayuntamiento; pero el resto de vecinos también tienen derecho a no tener que vivir en un edificio en el que cambian continuamente los inquilinos, con todo el trasiego e incomodidad que puede suponer esta práctica.

Pero ahora el TSJC (el Tribunal Supremo catalán) ha dictaminado en una sentencia cómo conjugar estos dos derechos. En su resolución, el alto tribunal catalán dice que, un piso puede utilizarse libremente para alquiler temporal si se cumplen los trámites legales. Pero el tribunal también ha precisado que ese derecho puede estar limitado si los demás vecinos lo aprueban en una junta. La manera de hacerlo es modificar los estatutos de la comunidad prohibiendo esta práctica e inscribir la circunstancia en el registro de la propiedad.

Y como siempre, la clave está en los detalles. Si usted ya tiene una vivienda legalizada para alquiler turístico, ya no puede perder este derecho aunque el resto de vecinos lo apruebe en junta y lo inscriba en el registro. Ahora bien, no puede votar a favor de la prohibición en la junta; y si algún día vende el apartamento, el nuevo comprador ya no podrá destinarlo a uso turístico. Y viceversa; si usted no quiere que exista alquiler turístico en su escalera, debe proponerlo y aprobarlo en junta de vecinos e inscribirlo posteriormente en el registro.

Todo esto es importante también a la hora de adquirir una vivienda; por un lado, si se piensa dedicarla a alquiler turístico, primero debe comprobarse en el registro si los estatutos de la comunidad lo prohíben, incluso aunque en la actualidad se esté destinando a ese uso. Y si, por el contrario, no se quiere tener vecinos cambiantes, también es bueno indagar si ya hay viviendas de alquiler temporal legalizadas, pues en el futuro no se podrá revertir la situación aunque se cambien los estatutos.

Nunca llueve a gusto de todos y siempre es complicado satisfacer los derechos contrapuestos, pues lo que para algunos es una buena fuente de ingresos, para otros es un fastidio; pero ahora al menos sabemos exactamente a qué atenernos con esta resolución del TSJC.

Montse Martínez

Profesora de la Universitat Rovira i Virgili

Abogada Grupo Gispert Abogados y Economistas

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