Abogados y Economistas

23·02·2018

Viajando en avión con niños

- Montse Martínez Bastida

Ahora que se acerca Semana Santa, es fácil que nos planteemos viajar en avión con nuestros hijos. No tiene por qué haber problemas, pero volar con pequeños es per se una complicación añadida; y cuando surgen dificultades en los viajes, el ir con niños agrava los inconvenientes. Evitarlos es factible si se planifica el viaje con tiempo y si se conocen qué derechos se tienen y qué requisitos se exigen al viajar con menores.

Seguramente el peor inconveniente puede ser que se deniegue el embarque por overbooking; legalmente viajar con niños no exime a las compañías de su derecho a dejar en tierra a las familias que viajan con menores, aunque lo que no debe hacer la aerolínea es denegar el embarque sólo a una parte del grupo familiar, pues en tal caso deberán indemnizar a toda la familia si ésta no viaja en el vuelo en el que se les ha denegado el embarque parcialmente. En todo caso, en estas fechas de aglomeraciones, es recomendable ir al aeropuerto con más antelación de la habitual para intentar garantizarse la plaza.

En cuanto a la necesidad de comprar un billete y reservar asiento para los bebes, en determinadas compañías aéreas los menores de dos años no tienen que pagar billete si no ocupan un asiento. En otras deben pagar un 10% de la tarifa aunque no ocupen asiento. Para los niños de entre dos y doce años, generalmente las compañías ofrecen descuentos de hasta el 50% del precio del adulto. Es menos conocido que el viajero no está obligado a viajar con el menor de dos años en brazos y puede comprarle un billete infantil; aunque en esas circunstancias, el menor debe viajar en una silla de coche homologada.

Igualmente, la mayoría de compañías y aeropuertos permiten que se acceda con el cochecito hasta la puerta del avión, momento en el cual el personal de cabina lo recogerá, le podrá una etiqueta de identificación y lo bajarán a la bodega del avión. A la llegada se deberá recoger en el lugar dispuesto a tal fin o en la cinta convencional de recogida de equipajes, por lo que es recomendable preguntar cuando se entregue en el avión.

La documentación que precisa el menor para viajar varía dependiendo de si viaja solo, de si viaja acompañado y del destino: nacional, UE, o internacional. Según los casos, puede que no sea obligatorio ningún documento, o que precise DNI, pasaporte, libro de familia o autorización de viaje compulsada. Las circunstancias varían y a veces los sobreentendidos causan problemas: por ejemplo, hay países en los que el adulto puede viajar con DNI pero el menor necesita pasaporte si viaja solo. Lo recomendable es que los menores dispongan de DNI (o pasaporte si se viaja al extranjero) y que lo lleven consigo, con lo que se evitará que una pequeña formalidad arruine unas vacaciones.

En resumen, evitarse problemas es sencillo: infórmese bien de las condiciones del viaje ya que varían entre aerolíneas, llegue al aeropuerto con anticipación añadida, y planifique su viaje con el mayor tiempo posible.

Montse Martínez

Profesora de la Universitat Rovira i Virgili

Abogada Grupo Gispert Abogados y Economistas

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