Abogados y Economistas

06·08·2018

A veces, menos es más

Artículo de Montse Martínez publicado en Diari de Tarragona - Montse Martínez Bastida

Como buenos latinos tenemos una tendencia natural a la exageración. ‘Se acabó la fiesta’ titulaba recientemente la información de un diario económico, tras analizar los datos ofrecidos por Exceltur (Alianza para la Excelencia Turística). Después de pulverizar records durante los últimos años, el sector turístico español crecerá en 2018 menos que el PIB, por primera vez en una década, situándolo en un 2,6% para 2018, una décima menos de lo que está previsto que haga la economía española, algo que no se daba desde 2009. La inestabilidad de nuestros vecinos del sur y otros rivales turísticos de España nos dejaron, durante una década, en una situación muy privilegiada como destino vacacional. Y, sin duda, lo aprovechamos. Después de años realmente complicados, países como Egipto y Turquía lanzan mensajes de tranquilidad y de seguridad a los turistas extranjeros que quieren visitarlos. Y sus tasas de crecimiento así lo confirman.

El problema reside en que esos destinos son y seguirán siendo competencia directa de los nuestros. Luchar con ellos es muy complicado, debido a que tienen costes inferiores, por lo que la competencia debe ser en calidad, en valor añadido. Hemos aprovechado las circunstancias, sin duda, pero ahora, ¿hemos de lanzar señales de alarma? Llevamos años exprimiendo la tan cacareada “gallina de los huevos de oro” y solo cuando vemos nubarrones en el horizonte, volvemos a hablar de modelo turístico.

Pese a la desaceleración del sector, los empresarios siguen siendo optimistas. Ya no se crece a las tasas registradas en los últimos años, pero hasta mayo han llegado 28,5 millones de visitantes internacionales, casi un 2% más que el año anterior. ¿Dónde reside ese optimismo? Sin duda, en la evolución del gasto turístico total, que crece al doble que el número de viajeros. Y es que cada vez vienen más turistas de países que gastan más. Estos visitantes con mayor desembolso llegan principalmente de Estados Unidos, Rusia, Latinoamérica, países nórdicos y Países Bajos. Todos crecen en número de viajeros y cuentan con un gasto medio diario —sin contar el transporte— por encima de los 100 euros, mientras que la media se queda en 97,80 euros según datos de Exceltur. Esta es la clave para el futuro del sector. No podemos ir a más volumen con precios bajos. Tenemos que ganar en rentabilidad.

Otro de los aspectos esenciales es  la necesidad de abordar de manera urgente la implantación efectiva de la regulación de la oferta de vivienda turística ya que se antoja imposible tener un modelo de éxito con una proliferación masiva y descontrolada de alojamientos.

Los expertos creen que el nuevo modelo no pasa por preocuparse por cantidades masivas sino por la derrama que puedan dejarnos los visitantes. Hay que cambiar el chip y no querer batir records cada año para aspirar como segunda derivada a una mejora de la distribución de los resultados porque el crecimiento es finito. Así que es posible competir con otras variables que no sean volumen y precio. Y es que, en ocasiones, menos es más.